-¿Abuelo me acompañas a comprar a la tienda?
-¡Claro hijita vamos!
...
-Deme un sol de pan por favor
-De cuál prefieres, ¿Chabata, francés, común o de trigo?
-De trigo por favor.
...
-Hijita ven acompáñame ahora tú a mí, ya estoy cansado, y quisiera ir a la plaza a comprar un periódico.
-Claro abuelito, yo te acompaño a donde tú quieras.
...
-¿Miras esos grandes algodones de azucar?
-¡Si!
-¿Quieres uno?
-Pero abuelito no tenemos mucha plata.
-No te preocupes, toma, vé y cómprate uno.
-¡Gracias abuelito eres el mejor de todos!
-Así como tu comes tu algodón, tu abuela también lo hacía, cada domingo veníamos a sentarnos un rato en la plaza, y comíamos un algodón de azucar, me recuerdas mucho a ella, y la alegría que daba verla.
-Abuelito, ella siempre estará con nosotros cuidándonos desde arriba.
-Si mi hija, apúrate que llegaremos tarde a casa, gracias por estar conmigo.
-Eres mi abuelito preferido y siempre estaré contigo estés donde estés.
FIN
que hermosa historia me hace recordar a mi abuelito tengo vagos recuerdos de el ..pero al leer esto sentí yo estar ahí ...me gusto mucho
ResponderEliminarUn relato de la vida cotidiana convertido en cuento, tiene una estructura de diálogo que se entiende por ser 2 personajes
ResponderEliminarEs que el pan de trigo lo es TOOODOOO =D
ResponderEliminarAwwwww que pena :(
ResponderEliminarComo dicen, la relación abuelo-nieto es de las mejores que existen
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarA parte de ser como enciclopedias, son consentidores, especialistas con los cuentos y los acontecimientos históricos.
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