jueves, 29 de diciembre de 2016

Recuerdo

Salía apurado hacia el colegio, se había hecho un poco tarde, y corrí hacia mi paradero a esperar el carro, pero en el camino me detuvo un vecino que ya era viejito, y me dijo, no te preocupes hijo, todo te va a salir bien, vas a ver que de aquí a un tiempo tendrás más de lo que tienes ahora, sólo di las gracias y me fui al paradero, no entendí muy bien, pero bueno me fui a estudiar. 

Pasaron los años, y todo me salía casi bien, a veces sufriendo un poco, pero las cosas salían bien, salí del colegio e ingresé a la universidad, al mismo tiempo que conseguí un buen trabajo de medio tiempo, no recordaba ya lo que me dijo un día mi vecino. 

Fui caminando hacia mi casa, y en eso vi como una tarjeta tirada en el suelo, me dio curiosidad por los colores que llevaba, así que la recogí y la abrí, era una tarjeta de misa del mes de mi vecino, cómo era que viviendo él tan cerca de mi, no me enteré cuando pasó, ya estaba casi en su casa, así que decidí tocar, fue su hermano quien me abrió, le entregué la tarjeta y me puse a llorar, me acordé de aquel día y sus buenos deseos, y yo hasta el día de hoy no había hecho nada por él. 
FIN

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Un Regalo

No era su cumpleaños, y tampoco era navidad, pero ella quería un regalo, lo pedía con tanta dulzura que lograba convencerte, y así pasó sus primeros años, recibiendo regalos cualquier día del año. 

Ella aun era una niña, pero cuando me enteré de algo, me puse a llorar tanto que no lo podía creer ni aceptar, y ella siendo tan pequeña, no sé como tuvo el valor y las fuerzas para seguir. 


Era una niña a la que le dio cáncer a los 7 años de edad, y esos regalos eran su refugio para su tristeza, dándote siempre una sonrisa, y dibujos muy bonitos. 


Ése día no podía ir a verla, tenía muchas cosas que hacer, pero sentía muy dentro de mi, que como sea debía ir. Así que fui a las 8 de la noche, y recuerdo que la vi muy mal, no sé en que momento se puso así, si había estado tan bien. 


Me quedé con ella a dormir, y entre sueños vi una luz, venía de alguna parte que no era posible, pero era tanto mi cansancio que no logré verla bien. Desperté al amanecer, y ella estaba viéndome, con una sonrisa de oreja a oreja, no me explicaba el por qué....


Resultó que le hicieron unos nuevos análisis, y ella estaba sana, ya no tenía nada, podía irse a casa, y yo siempre estaría a su lado, era como mi mejor amiga. 
FIN

martes, 27 de diciembre de 2016

Tarde

Estaba tirado en la calle, con la ropa húmeda, se sentía el mal olor a lo lejos, y su botella a lado, la mitad de ella estaba con ron, había estado tomando tal vez toda la noche, rodeado de periódicos, con los que se pudo proteger un poco del frío.

Al levantarse, gracias a que vino la policía, no sabía a dónde ir, sólo repetía que no tenía casa, que era el único lugar donde podía estar. Sin pensarlo más lo tuvieron que llevar a la delegación, para tomarle la información correspondiente, sus datos, o algo con lo que lo pudieran identificar. sin alguna identificación, lo metieron a la cárcel, y le dieron tres días, mientras se recuperaba de su borrachera, y se acordaba de quién era, y quién era su familia.

Una chica que había visto todo, desde que lo llevaron, se acercó a ver a dónde lo habían llevado, le comentó al oficial, que no debían encerrarlo, más bien debían darle apoyo, les explicó que ese hombre, había sido el más feliz que hubiera visto, saludando a todos por la mañana, con su única hija que tenía dos años, ya que su esposa había fallecido cuando ella nació, pero eso no lo detuvo para ser feliz. Cuando él salió un día al trabajo, su casa se incendió, y su hija estuvo adentro pero dormida, y no sintió que su casa se estaba quemando, hasta que ya era muy tarde, los vecinos habían llamado a la ambulancia, pero la niña no resistió, por todo el humo, falleció, la sacaron muerta entre frazadas.

Él llegó a casa a penas se enteró, pero al ver que sacaban a su hija tapada, se pus a llorar, desde entonces no fue el mismo, se dedicó al alcohol, y ya no quiso entrar a su casa, él necesita mucho apoyo para poder sobrellevar lo que pasó, es un buen hombre, y no merece estar ahí adentro....
FIN

lunes, 26 de diciembre de 2016

Ya Casi!

Ya vienen, dónde me oculto o a dónde voy, no quiero saber ya nada, siempre es lo mismo, y no se a dónde escapar, vienen por mí, como si yo tuviera oro o fuera la última persona, no sé lo que les pasa, son como zombies y sólo quieren encontrarme. Salto de la ventana, y me voy corriendo hacia un carro a ocultarme, pero alguien me mira, y empiezan a seguirme desde lejos, es toda una mancha, y a donde voy, todos quieren ir donde yo estoy, y la verdad, nunca he querido averiguar que pasaría si me quedo, sé que no será algo bueno.

Ya se hizo de noche, y ya no sé a dónde ir, las calles me comienzan a confundir, no hay luz en algunos lugares, no sé cómo pueden poder seguir intentando atraparme, he corrido hacia diferentes lugares, he tratado de esconderme en diferentes sitios, pero siempre hay alguien que logra ver dónde me oculto, ya no sé a dónde más ir, que quieren de mi.

Ya casi están a tan sólo metros de mí, ya no puedo más, lo intetnto, intento seguir corriendo, pero ya no puedo, estoy cansado, no hay lugar que pueda estar, a dónde ellos no me vean. Siento su respiración casi detrás de mi, está casi a mi lado, ya no puedo evitarlo, sus manos están a punto de tocarme...

Y... nuevamente, con el sudor en la frente, el corazón acelerado, he despertado, he tenido otra pesadilla, y éstas se repiten casi a diario, son las tres de la mañana y ya no puedo dormir, encima estoy en exámenes finales, y no tengo ni ganas de estudiar, no puedo seguir así, éstas pesadillas me están matando.

domingo, 25 de diciembre de 2016

Sin Más Que Decir

Con el pantalón desgarrado, la camisa rota de un brazo, los zapatos despegados, aquellos días nunca los olvido, eran épocas de mi mala vida, andar como callejero y pelearme con borrachos, ¡Por Dios, que me pasaba! Nada era suficiente, siempre yendome a tomar con mis amigos, y de paso embriagándo a algunas chicas para estar con ellas, no era conciente de lo que hacía, pero eso no justifica nada.

Ese día era como cualquier otro, iba caminando de regreso a casa, siempre armado por la delincuencia, ya eran las 11 de la noche, y con mayor razón tenía que tener  cuidado, estaba un poco picado por los tragos de cerveza y luego un poco de ron con mis amigos, sentía que tal vez no llegaría a casa, pero paso a paso y apoyándome contra la pared, es así que seguía sin siquiera detenerme o voltear para ver si alguien me seguía, la calle pues estaba con las luces apagadas, tal vez se olvidaron de prenderlas, o habría corte de luz, la noche era tan oscura que ni la luna se notaba por las nubes a su alrededor.

Fue en ese momento que sentí un brazo en mi garganta, y una voz que me decía, ya perdiste, dame todo lo que tienes. Yo en mi ebriedad, le dí un golpe en el estómago y me di la vuelta, mala decisión, me di cuenta que no era uno sino dos, y sin pensarlo, y con el temor que algo me pasara, ya estaba comenzando a sudar en frío por lo que estaba pasando, no se me ocurrió otra cosa que sacar la pistola y disparé, sin mirar a dónde solo disparé, y para mi mala suerte, le dí en el pecho, los vecinos salieron y me vieron con el arma, yo no sabía que hacer, y de lejos comencé a escuchar las sirenas de la policía, ¡Qué había hecho! 
El complice de quien maté, se fue corriendo hacia el otro lado de la calle, sin que nadie lo parara. Y yo pues seguía con el arma en la mano, y con la impresión de lo que había hecho, estaba en shock, hasta que la policía llegó. Y al ver que había estado tomando, me detuvieron con arma y todo, me llevaron a la delegación, ni siquiera traía mis documentos. Llamé a casa, y mi madre lo único que hizo fue decirme, ya estás grande para asumir tus responsabilidades, colgué, y con lágrimas en los ojos, sólo miraba al policía que me comenzó a interrogar.

Es así que ahora estoy aquí, tras éstas rejas que día a día me van consumiendo, en un abrir y cerrar los ojos, perdí el significado de lo que era vivir, y ya para cuando salga seré un hombre mayor, al cuál ninguna mujer va a querer, y así viejo y sólo moriré.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Esperanza

Abriendo cajas y cajas, llenando otra vez la casa, era tan cansado, y me daba mucha tristeza. Cada año nos cambiábamos de casa, no me gustaba, tenía siempre que buscar nuevos amigos, y a veces cuando ya los estaba conociendo bien, nos mudábamos.

-Hija, ¿ya desempacaste todo?
-Si mami, en eso estoy, ya casi termino.
-Apúrate, para que bajes a cenar.
...

-¡Familia! Les tengo Buenas noticias.
-Dime mi amor ¿qué ha pasado?
-Si papi cuéntanos ¿qué es tan bueno?
-Éste año no nos mudaremos, hablé con mi jefe, y nos quedaremos mínimo unos 3 años aquí, ¿no les gusta la idea?
-¡Si! ¡Si papi! ¡Al fin podré tener amigos que duren!
-Que bueno mi amor, ya era hora.

Los días pasaron, hasta que llego noviembre...

-Lo siento Emily, tendremos que empacar de nuevo.
-Pero papi, lo prometiste :´(
-Lo sé hija lo sé, pero me darán un mejor puesto, y tenemos que viajar, será la ultima vez que lo haremos, podrás creer en mi?
-Si papá, espero esta vez sea cierto y ya no nos mudemos, ya empezaba a tener buenos amigos...
-Mi amor hay que empacar todo, esto será un cambio para bien, hay que pensar en que una vez más, tal vez es el destino que nos quiere dar una mejor oportunidad.
FIN

martes, 20 de diciembre de 2016

Un Pequeño Gran Recuerdo

-¿Abuelo me acompañas a comprar a la tienda?
-¡Claro hijita vamos!
...
-Deme un sol de pan por favor
-De cuál prefieres, ¿Chabata, francés, común o de trigo?
-De trigo por favor.
...
-Hijita ven acompáñame ahora tú a mí, ya estoy cansado, y quisiera ir a la plaza a comprar un periódico.
-Claro abuelito, yo te acompaño a donde tú quieras.
...
-¿Miras esos grandes algodones de azucar?
-¡Si!
-¿Quieres uno?
-Pero abuelito no tenemos mucha plata.
-No te preocupes, toma, vé y cómprate uno.
-¡Gracias abuelito eres el mejor de todos!
-Así como tu comes tu algodón, tu abuela también lo hacía, cada domingo veníamos a sentarnos un rato en la plaza, y comíamos un algodón de azucar, me recuerdas mucho a ella, y la alegría que daba verla.
-Abuelito, ella siempre estará con nosotros cuidándonos desde arriba.
-Si mi hija, apúrate que llegaremos tarde a casa, gracias por estar conmigo.
-Eres mi abuelito preferido y siempre estaré contigo estés donde estés.
FIN

lunes, 19 de diciembre de 2016

Un Juego de Niños

-¡Salta, salta, como un conejo, sólo salta!
Ya son 15 veces que la cuerda pasó, soy el número uno, los demás no me superan hasta el día de hoy. -Ya ven? Se los dije, soy un capo en esto de saltar soga. 
-Jajaja, ya no sigas Pedro, solo fue suerte, pero ya verás, mañana será tu derrota, así que prepárate.
-Ya veremos Arnold, todo es práctica.

-¡Salta, salta, como un conejo sólo salta!
Estaban empatados, los dos con 16 saltos, el mejor récord de ambos, pero tenían que volver a empezar para poder desempatar, y aún cansados los dos, querían la revancha y que sólo haya un ganador.
-Bueno Pedro, tu primero, eres el que más práctica tiene.
-Está bien, pero ya verás que te venceré-
-¡Salta, salta, como un conejo, sólo salta!
Y nuevamente quedaron empatados, pero ahora con 15 saltos, era raro ver como se esforzaban los dos, y que queden empatados.
-Ha sido una gran pelea Arnold, pero ¿Sabes de que me he dado cuenta?
-No de que, dime...
-Hemos competido casi siempre, pero debes saber, que los dos somos muy buenos en lo que hacemos, y entre los dos, podríamos lograr muchas cosas, en vez de estar compitiendo.
-¡Pedro!, tienes mucha razón, deberíamos apoyarnos entre los dos, y hacer muchas cosas juntos.
FIN

domingo, 18 de diciembre de 2016

Viaje de un Sueño

Desperté entusiasmado, hoy era el día, hoy por fin iba a conocer a mis padres, no pedí nada más en toda mi vida que tener unos padres que me quieran, y hoy por fin los conoceré.

Subí al carro Ana que era quien nos cuidaba en el orfanato, me hacía muchas recomendaciones para cuando llegaramos, de paso me abrigaba más, porque a donde íbamos había nieve, y hacía mucho frío, ella nos quería a todos, pero eramos como 20, que ya no podía con nosotros, y aunque a veces tenía ayuda, tenía que buscarnos unos padres que nos quisieran de verdad.

Ya estábamos llegando, y ella de la emoción, se le salían las lágrimas, y no dejaba de decirme que siempre vendría a visitarme aunque sea un rato, pero lo haría, es difícil para ella las despedidas, y cuando llegamos, me presentó con ellos, una señora muy refinada, y un caballero muy al terno, Diana y Carlos, así eran sus nombres, me abrazaron con tal ternura que me sentí muy agradecido con ellos y con Ana.

Así fue que cuando entré a la casa para conocerla, un ruido muy fuerte me despertó, y me vi en mi cama de siempre, entre un par de sábanas, era mi compañero de cuarto que se había caído, aún seguía en el orfanato, pero no perdí la esperanza, de que algún día habría alguien que me quisiera y me adoptara. FIN

sábado, 17 de diciembre de 2016

La Alegría de un Ser

Nacida en abril, a las 5:00 pm, con el sol ya ocultándose, la familia celebraba por el nuevo miembro, ya eran 6, todos juntos, los 3 hermanos mayores, uno de 2 años, el otro de 5 y la mayor de todos de 7, miraban a su hermanito con ternura, era tan tierno, y una sonrisa que alegraba a cualquiera...

Se acercaba el cumpleaños de Bryan, el pequeño de 5 años, no paraba de saltar de alegría, y aunque aún faltaba una semana, él ya se sentía muy entusiasmado. Sus padres Lana y Michael, los querían mucho a sus hijos, por lo que comenzaron a planear como sería éste cumpleaños...

Entre globos, un payaso, la piñata, y todos los dulces que habían, Bryan se sentía el mejor niño del mundo, junto con sus dos hermanos Elena y Zack, ya que Gabriela aún estaba en brazo de sus padres, pero el amor entre todos era infinito.

Anocheció y todos juntos frente a la ventana vieron una estrella pasar, se miraron, y el deseo más tierno que pidieron fue que siguieran vivos por muchos años más, y que ese amor que se tenían nunca acabara. FIN