Algo cansado, llegó a su casa, y con el ánimo bajo, decidió echarse a dormir, olvidándose de guardar a sus mascotas, y con el frío que hacía, se ponían a llorar, pero él entró en un sueño tan profundo que no los sintió, era algo triste pensar en que se podían enfermar.
Comenzó la lluvia, y los perros comenzaron a aullar, el hombre no se despertaba, aunque los animales rascaban la puerta, no había respuesta alguna de su amo. Ya eran casi las 11 de la noche, y era raro que no haya despertado aún, los vecinos salieron a ver a su vecino, ya que sus animales no dejaban de hacer bulla y no dejaban dormir.
Tocaron y tocaron, y nada, no respondía, patearon la puerta para poder entrar, y así con la puerta abierta, entraron a cada uno de los cuartos para ver en donde se encontraba, hasta que lo hallaron en su cama, pero para sorpresa y pena de ellos, lo encontraron muerto, ya estaba casi frío, no se explicaban el por qué, pero tuvieron que llamar a la ambulancia para que se lo llevaran, y hagan una autopsia.
Los perros fueron adoptados por los vecinos, y la casa pues se quedó abandonada por mucho tiempo, nadie quería vivir ahí, pensaban que el hombre penaba en las noches, así que ya nadie quería la casa.