Estaba tirado en la calle, con la ropa húmeda, se sentía el mal olor a lo lejos, y su botella a lado, la mitad de ella estaba con ron, había estado tomando tal vez toda la noche, rodeado de periódicos, con los que se pudo proteger un poco del frío.
Al levantarse, gracias a que vino la policía, no sabía a dónde ir, sólo repetía que no tenía casa, que era el único lugar donde podía estar. Sin pensarlo más lo tuvieron que llevar a la delegación, para tomarle la información correspondiente, sus datos, o algo con lo que lo pudieran identificar. sin alguna identificación, lo metieron a la cárcel, y le dieron tres días, mientras se recuperaba de su borrachera, y se acordaba de quién era, y quién era su familia.
Una chica que había visto todo, desde que lo llevaron, se acercó a ver a dónde lo habían llevado, le comentó al oficial, que no debían encerrarlo, más bien debían darle apoyo, les explicó que ese hombre, había sido el más feliz que hubiera visto, saludando a todos por la mañana, con su única hija que tenía dos años, ya que su esposa había fallecido cuando ella nació, pero eso no lo detuvo para ser feliz. Cuando él salió un día al trabajo, su casa se incendió, y su hija estuvo adentro pero dormida, y no sintió que su casa se estaba quemando, hasta que ya era muy tarde, los vecinos habían llamado a la ambulancia, pero la niña no resistió, por todo el humo, falleció, la sacaron muerta entre frazadas.
Él llegó a casa a penas se enteró, pero al ver que sacaban a su hija tapada, se pus a llorar, desde entonces no fue el mismo, se dedicó al alcohol, y ya no quiso entrar a su casa, él necesita mucho apoyo para poder sobrellevar lo que pasó, es un buen hombre, y no merece estar ahí adentro....
FIN
Es muy fuerte y a la vez conmovedor , me encanta
ResponderEliminarAlgo muy real, cuántos pasaran por algo parecido :(
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