martes, 3 de enero de 2017

Su Día

Noviembre 23. La lluvia caía tan fuerte que con unos segundos en el agua ya estabas empapado. Era de tarde aún, y tenía que ir a ver a mi tía, la quería mucho, siempre nos daba de comer a todos los que íbamos. Mi familia era grande, pero igual alcanzaba para todos.

Era mañana su cumpleaños, y quería ir a su casa, para ver si algo le faltaba y comprárselo. Ya sea algún objeto, una prenda de vestir o comida, daba igual que fuera, todo se lo daría con amor. Ella es la mejor tía que he tenido y se merece lo mejor. 

Cuando llegué a su casa, me dí con la sorpresa de que también habían ido primos, y mi tía estaba haciendo chocolate. Me hicieron pasar, me acomodaron una silla en la mesa, y todos comenzamos a comer... 

Noviembre 24. Era el cumpleaños de mi tía y decidí comprarle un vestido muy bonito, era floreado, lo envolví en papel regalo, y luego me dirigí a su casa.  Ya mucha familia había llegado y mi tía estaba comenzando a abrir sus regalos a pedido de todos. Fue el momento indicado para entregarle el mío. Cuando lo abrió, yo estaba muy nervioso. Hasta que mostró una gran sonrisa y dijo que ese vestido siempre lo usaría para ir a compromisos, eso era lo que quería escuchar, me sentía muy bien de que le gustara mi regalo.

Todos nos juntamos en un par de mesas, un poco apretados pero entramos, trajeron un vino para el brindis, y todos atentos a las palabras de mi tía. 
-Gracias a todos por venir en éste día tan especial para mi. Me da mucho gusto saber que todos ustedes me quieren. Siempre van a estar conmigo en mi corazón. 
Todos aplaudimos, ella se sentó y nos miró a cada uno de nosotros dulcemente, y con un suspiro, parecía que se quedó dormida, pero no, había fallecido ahí con nosotros presentes.
FIN

1 comentario:

  1. que conmovedor ... despedirse con una sonrisa dulce .. hace feliz a los demás.. nunca olvidemos eso.

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